
La primera vez que me ocurrió comenzó invadiéndome una sensación muy agradable, la que tienes cuando estás muy cansado y caes dormido en 5 minutos. Más adelante comprendí que esa sensación tan placentera era una señal que te avisa de lo que viene después, aunque no sirve de nada, porque es tan poderosa que siempre caes, como un tobogán que te impide retroceder. A los pocos segundos, mis oídos empezaron a retumbar fuertemente, tan fuerte que me dolían, como si fueran globos que se inflaban cada vez más... Esa vibración se extendió a mi cabeza, y después a todo mi cuerpo, era como estar dentro de una lavadora en el modo centrifugado. Estaba tan asustada que creía que mi cuerpo iba a explotar de un momento a otro. Mis músculos estaban totalmente paralizados, incluidas las cuerdas vocales, por lo que no podía moverme ni gritar para pedir ayuda. Empecé a sentir que me quedaba sin aire, y entonces pensé: "tiene que ser un sueño", pero no podía ser un sueño, estaba consciente, yo sabía que lo estaba, ¿entonces qué me estaba pasando? Mi alrededor era difuso, escuchaba la radio de mi casa de fondo, pero también otros sonidos que no sabría describir porque eran tan diferentes a todo lo que había oído, que no los concebía de ningún modo. Luego comprendí que no eran ruidos reales.